Los mejores consejos para escritores de Stephen King

Los mejores consejos para escritores de Stephen King

enero 24 2019

Por Antonio Bret

Los mejores consejos para escritores de Stephen King

Si pensamos en el género de terror en literatura, uno de los primeros nombres que se nos vendrían a la cabeza es Stephen King. Prolífico como pocos, creador de un universo altamente reconocible y con millones de fanáticos en todo el mundo que siguen sus terroríficas historias, King también es un ejemplo de vida para muchos aquellos que comienzan a dar sus primeros pasos en el arduo oficio de escribir un libro.

En esta dirección, King publicaba en el año 2000 ‘Mientras escribo‘, un recorrido vital que no perdía la oportunidad de lanzar útiles consejos para todas aquellas personas cuya máxima aspiración en la vida la de escribir. De este libro, y de multitud de conferencias, entrevistas y declaraciones, hemos extraído estos consejos: frases sencillas pero llenas de verdad que, sin duda, serán de gran ayuda para quien visite habitualmente de nuestra página. Aunque, como siempre, no pueden ser tomados como dogmas. Al final, saca tus propias conclusiones.

 

Consejos de Stephen King para futuros escritores

1/ Escribe para ti en primer lugar y, luego, escribe para los demás

¿Tiene lógica, verdad? Si escribes pensando en quien vaya a leerte, es difícil que puedas encontrar una voz propia. Cuenta tus propias historias, siéntelas de manera personal y no temas cometer fallos, faltas, errores gramaticales en tus primer borrador (siempre se puede reescribir más tarde). Ese primer escrito un ejercicio que debe salir de tus tripas sin pensar en nadie más que en ti.

2/ Los libros, al final, se escriben palabra a palabra

Parece un consejo críptico, pero nada más lejos de la realidad. Aquí King hace hincapié en que no hay peor enemigo para ser escritor que uno mismo. Enfrentarse a escribir un libro es, sin duda, una tarea titánica pero, al fin y al cabo, no son más que palabras. Dedica un puñado de minutos al día a escribir palabras que conformen el libro. Poco a poco verás como, cada día, tu obra irá avanzando casi sin darte cuenta.

3/ No uses la voz pasiva

Según el escritor estadounidense, solo los escritores tímidos escriben abusando de la voz pasiva como prefieren parejas también pasivas en lugar de agentes activos. Las voces pasivas funcionan bien en el medio periodístico pero en la novela se prefiere siempre la voz activa.

4/ Lee. Lee mucho. Y, luego, vuelve a leer

Un consejo que se deberían grabar a fuego todos aquellos que quieren dedicarse a la escritura. ¿Qué maestro puede haber mejor que los propios libros? Subraya todos aquellos pasajes que te llamen la atención y todo lo que use el escritor que pueda a ti beneficiarte en tu propio trabajo.

5/ Evita, en la medida de lo posible, el abuso de los adverbios

Según Stephen King, los adverbios son el gran enemigo de la persona que escribe. Se refiere, sobre todo, a aquellas palabras que terminan en -mente. Según sus propias palabras, dice que no debemos escribir expresiones tales como ‘dijo lastimosamente’,  ‘caminó rápidamente’, “cogió fuertemente”. Asegura que si tenemos que describir con palabras cómo un personaje se está expresando es que no lo hemos escrito correctamente.

Además, los adverbios son la muleta perezosa de quien no se ha molestado en buscar el verbo preciso. “Decir lastimosamente” puede ser “gemir”, “lamentarse”; “caminar rápidamente”, sería “apresurarse”, “correr” y “cogió fuertemente” sería “agarró” o “aferró”.  ‘De adverbios está empredado el camino al infierno‘ dice King en su libro. Y de infiernos tiene pinta de saber mucho.

6/ El descanso es necesario para seguir escribiendo

Y la obsesión tu peor enemigo (sí, junto con los adverbios). Está bien que, cada día, le dediques un tiempo a escribir, pero igual de necesario es que le dediques un tiempo a descansar. El cansancio puede ser el peor enemigo de un escritor y, para que fluyan las historias, debemos tener la mente despejada y clara.

7/ No te obsesiones con la gramática perfecta

Es evidente que un libro no se puede publicar con errores gramaticales (y ya de ortografía ni hablamos) pero es vital que, en los primeros acercamientos a tus escritos, no te empeñes en que todo salga y aparezca perfecto. Céntrate en contar tu historia, las correcciones ya vendrán luego.

8/ Olvida la televisión mientras estás escribiendo

Si escribes, escribes, no dejes la televisión al fondo (ni el móvil, no hagas trampas 😉 ). El mito del escritor que se va a una cabaña, en mitad del campo, a escribir su novela, tiene su gran razón de ser. Aislado del mundo (tampoco es que te tengas que convertir en un ermitaño), el escritor tiene más fácil el acceso a su voz propia, sin interferencias ni contaminaciones. Busca un sitio en tu casa con poco ruido, dedica esos momentos a solo escribir. Ponte unos tapones, si es necesario. Que en el mundo solo existas tú y tus herramientas de escritura.

9/ Tres meses es suficiente para tener un primer borrador

No nos extraña, teniendo en cuenta este consejo, que Stephen King sea un escritor tan prolífico si dispone del primer borrador de sus novelas en noventa días, sea de la extensión que sea. Suponemos que este es un consejo para escritores experimentados y no debes pensar que, si tardas más, es porque no vales. Simplemente, King aclara que un escritor puede tener su primer borrador en ese plazo de tiempo.

10/ Cree en ti, es el mejor consejo

El miedo, según Stephen King (y de miedo sabe un rato el escritor de Maine), es el peor enemigo de quien escribe. Mantén tu vida organizada, tus relaciones personales sanas y dedica un par de minutos al día para encontrarte. Si quieres ser escritor no debes tener miedo. Escribe cada día, comete fallos. Solo tú tienes el poder de encontrar el camino adecuado para poder convertirte en lo que siempre has soñado. Si necesitas ayuda para vencer ese miedo, o estás bloqueado, nos tienes aquí, siempre, para echarte una mano.

Y te dejamos con una última frase de este genio de la literatura:

Recuerda que, al final, Dumbo no necesitaba la pluma para volar: la magia estaba en él.

¡¡Mucho ánimo con esos escritos!!