Seleccionados #ViernesCreativo: “Tuve que hacerlo, lo siento”

Seleccionados #ViernesCreativo: “Tuve que hacerlo, lo siento”

septiembre 22 2017   

Esta semana os proponemos escribir un microrrelato que comience con la siguiente frase: “Tuve que hacerlo: lo siento”.

Recordad que desde nuestra APP gratuita de Portaldelescritor podéis acceder al grupo de Facebook desde vuestro móvil y leer allí mismo el reto, además contar con un generador de personajes y  los consejos de escritura del blog de Diana P. Morales

MICRORRELATO CON MÁS ME GUSTAS

Maria Dolores Garrido Goñi Tuve que hacerlo: lo siento. Mi voluntad flaqueó. Sabes que soy débil.
Abrí la puerta con toda la inocencia y la vi. Estaba tan atractiva… se veía tan dulce…
Intenté contenerme. La terapia me iba muy bien y de verdad, te aseguro que usé todas las motivaciones que tenía grabadas en mí mente. Pero el subconsciente me traicionó. Ella estaba tan tentadora ante mi… Lo siento.
Tuve que hacerlo y ahora tendré que asumir mi culpa. En mi descargo te diré que te dejé un trozo. ¡Y te guardé la guinda! Sé que te gusta… Sólo quería un refresco del frigorífico y me la encontré. ¿Quieres que vaya a comprar otra tarta antes de que vengan tus amigos a celebrar tu cumpleaños? ¡No se lo cuentes a mamá!

Me gustas: 23

OTROS 10 TEXTOS SELECCIONADOS POR PORTALDELESCRITOR

 

Nube De Verano Tuve que hacerlo, lo siento. Después de todo, ¿quién iba darse cuenta? Estaban todos tan ocupados en sus propios asuntos, en inventarse historias originales y primorosas para conseguir ser el centro de atención, para que todas las miradas se centrasen en sus relatos, que daría igual de qué fuese la mía. Así es que les conté una película de vaqueros.

Erick Majtzul —Tuve que hacerlo: lo siento si te lastimé al tomar esa decisión. Lo hice deseando que un día llegues a estar mejor. Me duele ver tu estado de ánimo de estos últimos días, ya llegará el momento en que vuelvas a ver esa sonrisa en ti, pero para conseguirlo tuve que hacerlo, sacarla de tu vida, ahora debes aceptar esta realidad. Mira tus lágrimas y cree en ellas.

—¿Con quién hablas? —preguntó su hermana désde el otro lado de la puerta.
Iván secó sus lágrimas, se vió al espejo de nuevo. Fingió una sonrisa y salió del baño.

Monika Fikimiki 

-Tuve que hacerlo, lo siento dentro de mi alma, rebosando del corazón.
Lo siento a mi alrededor, en cada hoja, cada caracola. Sé que te cuesta creer esa pasión, muy bien, no tiene importancia.
Tuve que hacerlo, me habló y le hablé, todo empezó a fluir. Puede que mis palabras fuesen grillos para él, las suyas logré sentirlas, sin letras. Extendí el amor a través de la mano, enroscó su suave aliento cerca de mi aorta y lo supe. Tuve que hacerlo, lo sabes, aún haciendo las maletas.

-Lo sé, lo sé pero hace tiempo ya te dije: una adopción más, un perro más y me voy.

Carmen Martagón Enrique Tuve que hacerlo, lo siento,
dejar de mirarte,
esquivar tus ojos,
para no sentir cómo derramabas
todas tus preguntas
en dolientes pliegues de mi piel ajada.

Tuve que alejarme,
de tus manos firmes que me aprisionaban,
de tus sueños grises,
tus tiernas palabras,
de cada desprecio,
de cada mirada.

Tuve que alejarme,
tras nuevas batallas
y buscar, sin miedo,
en noches a solas,
lunas y esperanzas.

Sna Mele Tuve que hacerlo: lo siento. Entré en casa y me embriagó ese delicioso aroma que provenía de la cocina. Ese olor delicioso tan tangible como el de los dibujos animados, que me hizo flotar siguiéndolo, moviendo todo mi organismo de manera completamente ausente a mi voluntad. Hubo un momento de conciencia en el que me dije que debía resistirme, porque te volvería a fallar, porque te enfadarías conmigo de nuevo. Al entrar en la cocina esa idea se volatilizó y no me pude resistir. Empecé con una simple e imperceptible cucharadita, que me demostró una vez más que eras capaz de hacer unos dulces completamente irresistibles. En fin, espero que cuando vuelva a casa, se te haya pasado un poco el enfado y no me lo tengas demasiado en cuenta. Soy tu fan, número uno. Eres una repostera maravillosa. Siento que no quede brownie. Te compensaré. Un beso.

Agot Pier Tuve que hacerlo, lo siento. Te exhumé. Redibujé tu torso en el borde de mi mesilla de noche: enmarañé tu barba, calculé la masa de tus músculos, especulé sobre la fuerza de quiebre de tus nervios. Esbocé en ti achaques y manías. Ya no eres perfecto, has envejecido. Esa fue mi eterna deuda contigo, olvidado personaje de cartón, fabricarte ideal, sólo para satisfacerme en sensualidad por las tardes, bidimensionalmente, sin darle un peso a la trama que valiera el orgasmo. Alguna vez mi vicio fue soñarte; cuando te cambié por un novio con estructura ósea, fue que mi cuerpo cobró consciencia de sí mismo, de la temperatura, del sabor y de la angustia existencial en la otra cara del paraíso. Desde entonces me he instruido en el juego de tensiones y matices. Las partes que no llegan a suceder lo son todo. Pero también la sombra, la nada y la mediocridad sin sentido son un infierno posible. Él pasará la noche con otra mujer, no responde a mis llamadas. Tú perdóname, baja a mis brazos, cuéntame qué has aprendido en estos diez años. No guardes silencio, Adrián, mi amor.

Ainnita Kirschlert —Tuve que hacerlo: lo siento —digo con la respiración entrecortada a causa del forcejeo.

La pistola tiembla y cae de mis manos, provocando un sonido sordo en el suelo. A su lado, los fragmentos del jarrón al que acabo de disparar titilan a la luz del Sol. Fragmentos tan feos como el horrible jarrón que nos regaló tu expareja el día de nuestra boda.

Sé que te gustaba, pero tuve que hacerlo. El muy infeliz había puesto sus iniciales en él y no soportaba la forma en que acariciabas las letras cuando lo limpiabas.

En realidad no lo siento tanto.

Jose M Fernández Tuve que hacerlo, lo siento. Engañar no se me da muy bien pero no me dejaron otra opción. El resultado tenía que ser perfecto, por eso me llamaron. Ya tenía mucha experiencia en producciones cinematográficas que exigían decorados complicados y veraces.Confiaban en mi experiencia. El prestigio del país dependía de mí, dijeron.
La superficie marciana tenía que ser verosímil, para ello me facilitaron todas las fotografías de la NASA. Después, los astrofísicos recrearon la luz natural del planeta y la reproduje. Especialistas en realidad virtual diseñaron un módulo espacial. Mi misión era acoplar todos esos elementos para recrear un escenario que pareciera Marte y permitiera mostrar el descenso de dos astronautas.
Aquel día de 2021 todas las cadenas de televisión interrumpieron su programación para dar la gran noticia: el hombre había puesto un pie en Marte. Las pantallas mostraron aquella escena que tan bien conocía. La vergüenza me hizo sonrojar mientras la gente vitoreaba al presidente y a los científicos que le rodeaban. Me pedí un whisky doble.

María Sánchez Tuve que hacerlo, lo siento. Las comisuras de mis labios aún tiemblan. La respiración entrecortada me mata cada segundo el alma. ¡Qué sabía yo! Soy de las que se paran cuando hay un accidente de tráfico. Así que ni me lo pensé. Lo ví ahí tirado. Inconsciente. Mal herido. Le devolví la vida. Sí. (Lloro). Se la di. Al tío que asesinó a mi hermana pequeña… Comprendí que no todos nos sentimos bien con las alas puestas.

Cristi Alonso Tuve que hacerlo: lo siento. Tuve que empezar a vivir, gritar a los cuatro vientos, sentir mis pulmones henchidos. Tuve que dejarme llevar, no mirar el reloj, correr tras la vida y no esperar que ella venga a mi encuentro. Sentir cada vello de mi piel erizándose con nuevos besos y caricias. No podía seguir con miedo, recelos. Pensando en que podría arrepentirme de mis decisiones. Me cansé de caminar de puntillas por la vida, esquivando experiencias y fingir que la calma me invadía. Voy a dejarme el aliento, pero quiero hacerlo sola, no vengas conmigo.


Recordad que, para seleccionar estos textos, desde Portaldelescritor siempre tenemos en cuenta diferentes aspectos: que cumplan el reto, la calidad literaria, la originalidad, la redacción (no aceptamos textos con varias faltas de ortografía) y además siempre intentamos -en la medida de lo posible- incluir participantes diferentes y no repetir muchas veces a los mismos autores.

Un abrazo a todos/as y a seguir escribiendo.