Seleccionados #ViernesCreativo: Sopa de sueño

Seleccionados #ViernesCreativo: Sopa de sueño

agosto 31 2018   

El #viernesCreativo de hoy es muy bonito e imaginativo, de nuevo extraído de la Agenda para escritores.  SOPA DE SUEÑO 
En el libro de Jose Antonio Ramírez Lozano “Sopa de sueño y otras recetas de cococina” podemos encontrar deliciosos manjares, os animamos a ESCRIBIR (en 15 líneas máximo de word) una de las RECETAS ABSURDAS -o inventar una similar. 

¿¿Os animáis?? Estoy segura de que van a salir textos PRECIOSOS, al nivel al que nos tenéis ya acostumbrados. 

Recordad que desde nuestra APP gratuita de Portaldelescritor podéis acceder al grupo de Facebook desde vuestro móvil y leer allí mismo el reto, además contar con un generador de personajes e historias, un manual gratis para escritores y  los consejos de escritura del blog de Diana P. Morales.

TEXTO CON MÁS ME GUSTAS

Glauka Kivara Ensalada de vida, menú diario: Un buen manojo de fracasos frescos, bien picaditos para no atragantarse. Unas rodajitas de experiencia y una pizca de ecuanimidad. Se adereza con varios litros de llanto, medio kilo de creencias irracionales, sal especial para heridas y varias cucharadas de recuerdos dolorosos. Por mejorar el gusto, añádase sarcasmo. Sírvase acompañado de alcohol o smoothie detox, según la creencia.

ME GUSTAS: 20

OTROS TEXTOS SELECCIONADOS POR SU CALIDAD U ORIGINALIDAD

Monika Fikimiki Helado de lágrimas:
Es una receta fácil y para cualquier bolsillo. Primero has de tener claro de qué sabor te gustaría hacer el helado.
Después, según la elección, bien enfadarte con alguien (sabor picante) o dejar que te entristezcan (sabor caramelo salado), quizás enamorarte (sabor dulce, dulce), desilusionarte (sabor amargo),etcétera. Para más sabores consulta la página siguiente.
Una vez obtengas la emoción que dará sabor a tu rico helado, empieza a llorar. Si no lo consigues, empieza a proporcionarte leves golpes en el muslo izquierdo. Si eso aún no fuese de ayuda, sigue con el muslo derecho, luego las piernas o nalgas.
También puedes pedirle ayuda a alguien.
Quizás te guste recordar el sentimiento que escogiste y por qué, para añadir una pizca.
En cuanto fluyan, hecha 200ml de lágrimas elegidas directamente en el congelador.
Espera 2 días para probarlo.
Puedes servirlo bien frío en una copa, regado de sirope de alegría, para que te siente mejor.
*Los mejores helados de lágrimas se hacen en Antártida.

Esther Trello Arias Sorbete de corcheas:

Este postre es ideal para refrescarse en estas tardes calurosas de verano.

Las corcheas son difíciles de conseguir si uno tiene prisa.
Pero si escuchas con calma tu canción favorita, las podrás encontrar en la rama del pentagrama.
Basta con recoger media docena de corcheas y aderezarlas con una pizca de sentido del humor, a ser posible de sabor a limón.
En una olla mezcla las corcheas con dos acordes de azúcar, hierve todo unos minutos y deja enfriar.

Pela la fruta de la pasión y ponla en el vaso de la batidora con el almíbar de corchea.
Tritura todo hasta obtener un puré muy fino.

Lleva el sorbete al refrigerador dos horas y después sírvelo bien frío. Puedes decorar con unas hojas de fantasía y una sombrilla de mariposa.

Eloina Calvete Garcia BROCHETA DE DUDAS
Como las dudas suelen venir salpimentadas con indecisión, titubeos e incertidumbre, para cocinarlas solo necesitamos porciones de seguridad, confianza y autoestima.
En una brocheta de madera, entre duda y duda, iremos insertando los trozos de seguridad, las raciones de confianza y las dosis de autoestima. La cantidad de las porciones dependerá del tamaño y el número de dudas que coloquemos en el palillo.
Podemos cocinar las brochetas al horno o a la parrilla, en ambos casos las untaremos previamente con una fina capa de convicción para conseguir un óptimo resultado. No debemos olvidar que el incisivo sabor de las dudas exige una cuidadosa elaboración a fuego lento. Sin prisa pero sin pausa daremos vueltas a nuestro pincho hasta lograr que las dudas se deshagan con ayuda del resto de ingredientes.
Servir la brocheta con una guarnición de firmeza y decisión.

Isabel Amor Estrada REVUELTO DE DESEOS.
Componentes:
Para encontrarlos debe ir al supermercado del interior y buscar al fondo del pasillo en la sección del “corazón”. Si el día de realizar la compra encontrará ofertas en la sección de la “mente”, olvídese, no caiga en la tentación de ahorrarse unos cuantos sentimientos.
Tenga en cuenta a la hora de seleccionar los componentes, que deben ser de la mejor calidad. Busque los más sanos y auténticos, con ellos se asegurará el resultado.
Los deseos los hay con distintos sabores y matices, según los gustos. Pueden tener un sabor fuerte con mucho cuerpo, si su deseo es más material. También puede ser más suave, si el deseo es emocional, o puede mezclar distintas texturas. Y si desea puede echarle huevo.
Elaboración:
Pochamos los deseos a fuego lento cortados con mucha delicadeza. Agregamos el huevo. Vamos removiendo poco a poco hasta que quede meloso. Salpimentamos con alegría. Servimos acompañado con mousse de ilusión, la haremos montando la ilusión e incorporando la mayor cantidad de aire posible para que quede espumosa.

Carmen Fernández Rocha PASTEL DE COMPROMISO
En un recipiente resistente al calor, verter la locura y poner a calentar al baño maría, hasta que alcance el punto de ebullición.
Añadir la pasión junto con el picante, y remover enérgicamente hasta que quede a punto de caramelo.
En este punto, se le añade la cobardía, la duda y el miedo mezclados, para enfriar la mezcla anterior.
Tapar con un paño tupido y dejar macerar en un rincón, fresco y oscuro, durante un par de semanas.
Pasado ese tiempo, destapar y colocar el recipiente cerca de la luz natural. Añadir un puñado de comprensión y abundante generosidad, (un poco más picante le va muy bien).
Amasar suavemente y dejar reposar a temperatura ambiente, para que fermente lentamente y alcance el punto óptimo de maduración.
Aderezar la masa añadiendo abundantes dosis de conversación, generosidad y comprensión, hasta que adquiera el punto idóneo de elasticidad.
Cocinar en el horno, a temperatura suave, el tiempo necesario para que cuaje, vigilando para que no se queme.

María Jesús Díez García Cata de quesos literarios:
Comenzamos nuestro viaje con un trozo de queso fresco: humor blanco, textura suave y sabor delicado pero bien definido para la literatura infantil. A continuación, dos géneros que por su aspecto pueden no parecer queso, pero que sin duda lo son: el gouda al pesto rojo de la fantasía, y el gouda al pesto verde de la ciencia ficción.
Cambiamos de tercio con la literatura realista e histórica: un buen queso de pasta prensada, curado en el primer caso, y añejo en el segundo. Elaborado según la tradición, o rompiendo con ella, lo importante es lograr un sabor intenso y que perdure en el recuerdo.
Y ahora… ¿Qué es esto? ¿Un queso duro por fuera pero blando y cremoso en el interior? Solo puede significar una cosa: el misterio ha llegado a nuestra cata. Es el turno del Roquefort, cuyo aspecto y olor les pondrá los pelos de punta. No obstante, el sabor del terror suele enganchar.
Terminamos con un pedazo de Geitost noruego. ¿Qué les parece? Sí, es un queso dulce, sin dejar de ser salado. Así es la poesía: contradictoria y sorprendente.
Solo me queda recordarles que si también les gusta comer queso de sándwich, no hay problema: los best seller tienen un sabor agradable y funden bien, pero hay que tener cuidado porque algunos no son queso de verdad…
Y pueden rallar cualquiera de los quesos mencionados: obtendrán unos deliciosos microrrelatos.

Silvia Favaro ROSCOS DE AGUJEROS.
Son fáciles de conseguir. Se recomienda prepararlos en esos días de bajón.
Los agujeros vienen de todos los tamaños:
CHICOS: se obtienen cuando pisaste el palito y la que te mandaste no alcanza a traspasar las capas de la piel.
MEDIANOS: volviste a pisarlo y ya penetró en tu corazón.
GRANDES: los encuentras cuando los, “te lo dije”, cayeron en saco roto y te hiciste daño físico y emocional.
EXTRA GRANDES: ya te largaste sin paracaídas, no solo te hiciste barro, sino que involucraste a toda tu familia.
PREPARACIÓN.
Une todos los que encontraste y prepara una masa homogénea.
Estira con palo de madera y vuelve a amasar.
Saca la mayor cantidad de agujeros posibles, siempre chicos, (te da fuerzas para recomenzar).
Hornéalos cálidamente y con ternura. Saboréalos con paciencia y amor.
Recuerda que son producto de tus actos.

 

#VIERNESCREATIVO: TRES PERSONAJES Y UNA DECISIÓN

>> Estos tres personajes han tomado una importante DECISIÓN. Elige UNO de ellos, y cuéntanos su historia: qué decide exactamente, qué ocurre después. 
RETO EXTRA (sólo para quien se anime): la decisión del personaje tendrá fuertes consecuencias en su ciudad y alterará la vida de mucha gente. ¡Sólo quien se anime! Si no, podéis escribir que deciden cualquier cosa.

TEXTO CON MÁS ME GUSTAS

María Serrano Sonó el despertador en vano; llevaba despierta un buen rato, esperando que se hiciera de día y mirando el vestido que la esperaba primorosamente colocado en la silla del escritorio.
Era un sencillo vestido que imitaba a una sudadera, en color gris claro y con unos grandes números en color rosa y negro en el pecho. Lo había comprado con su propina de los domingos en Berska, la tienda favorita de sus compañeras de clase.
Lo combinaría con sus Converse negras y con una cazadora de polipiel con cremalleras que había heredado de su hermana mayor.
Cuando se miró al espejo disfrutó del resultado a pesar de que se veían los moratones de las piernas, fruto de la última paliza que había sufrido en los aseos de secundaria la semana pasada. Sería la última, no iba a consentir ni una más. Los ojos se humedecieron por unos instantes recordando la encerrona sufrida y aquella lluvia de patadas de niños que habían sido íntimos cuando iban a infantil: con los que había ido de excursión, habían celebrado cumpleaños y jugado a la Wii mientras su madre preparaba bocadillos de Nocilla.
Se cepilló el pelo: había decidido no llevar coleta nunca más.
Al llegar a la cocina su padre exclamó indignado y preocupado:
– Por Dios, Daniel…no lo hagas, es muy pronto aún, solo eres un niño de 12 años…ésto ya lo hemos hablado..y..
Su madre se adelantó y con un abrazo fuerte, auyentó las sombras.
– Bienvenida a la famila, Elsa. Te voy a preparar tu desayuno favorito.

ME GUSTAS: 13

OTROS TEXTOS SELECCIONADOS POR SU CALIDAD U ORIGINALIDAD

 

Carolina Delgado -Sigo defendiendo que este niño es fruto de mi relación con un ser supremo venido de otra galaxia. Nada tiene que ver con que tú y yo estuviésemos pasando una mala racha. ¡Y no me mires con esa cara! ¡Estoy cansada de que todos me toméis por loca!
A Arancha le tiemblan las manos y gesticula exageradamente. Mario está asustado, confundido. Hace unos días que está particularmente rara, pero hasta hoy no había empezado a desvariar.
-Arancha, cariño, por qué no te estiras un rato en nuestra cama e intentas dormir?
Ella le dirige una mirada de desprecio al tiempo que pasa junto a él a una velocidad sorprendente para una embarazada de 8 meses. Entra en su habitación y cierra de un portazo.
Mario no tarda en contactar con el servicio de emergencias. Por los síntomas parece un brote psicótico. Enviarán una ambulancia inmediatamente. Entretanto, no debe dejar sola a su mujer bajo ningún concepto.
Al abrir la puerta, Mario no acaba de entender lo que ve: Arancha está levitando en un túnel de luz que atraviesa el techo. Ella se gira y sus miradas se cruzan. Le sonríe. Ha tomado una decisión: se va. Mario no piensa en su hijo, no piensa en su mujer, sólo puede pensar en qué explicación dará cuando lleguen los servicios médicos.

Teresa Lluqueta Hace tiempo que me siento un extraño. El mundo ha cambiado, y yo no lo he hecho con él, tal vez desde que vi partir a mi mujer, y no supe como retenerla; me quedé como congelado en aquel instante. Pensé en irme con ella, pero el universo no lo quiso. Así que he continuado mi camino, aunque mis pisadas cada vez son más pesadas, y mi ánimo se soslaya a un sin vivir, en esta mi vida, que se va marchitando, en esta vejez que me agobia.
Pero hoy, lo he visto claro, he subido a la antigua buhardilla, y ahí estaba aún mi guitarra eléctrica, aquella que dio vida a mi ajetreada adolescencia. La que desenredó mis pensamientos y apaciguó mis hormonas. La decisión está tomada, voy a llenar mis días de música, tocaré mis melodías en cada esquina, en cada plaza de mi triste ciudad. Voy a recobrar en mi vejez, la juventud a través de la música. Voy a devolver las ansias de vivir a personas que como yo perdieron su rumbo cuando se marchó su amor.

Maite Ugalde Martinez –Mamá, ¿por qué no me dejas ir con el abuelo?
–Hija, es que el abuelo tiene sus cosas. Son cosas de mayores y tú aún eres una niña.
–¿Es porque se pone a tocar la guitarra en una esquina para que le den dinero?¿Eso es de mayores? Yo le podría ayudarcantando o bailando.
–Pero ¿qué dices, niña? -preguntó la madre con enfado- ¿Quién te ha contado eso?
–Me lo han dicho mis compañeros de clase. También me han dicho que es porque somos pobres.
La madre salió corriendo. Abrió sin pedir permiso la puerta del dormitorio de su padre y gritó:
–¡Que sea la última vez que sale usted a la calle a tocar la guitarra y a pedir dinero! ¡Como lo vuelva a hacer se queda usted sin arroz con leche!
El anciano suspiró y se resignó a no tocar en la calle. El arroz con leche era la comida que más le gustaba.
“¡Qué gran artista se perderá el mundo!” se dijo a sí mismo, entristecido. “Ahora que ya me iba saliendo bien el “Porrompompero”.

Verónika Lorite La alarma comenzó a sonar en el momento exacto en el que Matilda atravesó el pequeño agujero de la valla, de regreso a la cuidad, su pequeño cuerpo exhausto comenzó a temblar, sus grandes ojos marrones perdían el foco una y otra vez al intentar divisar alguien en la cercanía y su piel comenzaba a perlarse por el sudor. No entendía por qué la alarma sonaba…
─Pero, ¿qué has hecho, niña? ─La angustiada voz precedió a la presencia de un guardia a su derecha. Matilda ahogó un grito y salió corriendo. Su pequeña mano intentaba en vano ocultar la mordida de su brazo, ella solo pensaba en llegar hasta su mamá, ella sabría qué hacer, ella conseguiría que su piel dejara de picar, que su corazón dejara de bombear de aquella manera. Ella la abrazaría y todo estaría bien…─ ¡No huyas! ¡Matarás a todo el mundo!
La ciudad, habitualmente silenciosa, despertó de su estupor al primer toque de la alarma. Cada individuo disponible tomaba el arma más cercana y salía a la calle, pronto Matilda sintió como un centenar de personas la perseguía. Era capaz de sentirlos cientos de metros atrás, incluso era capaz de olerlos y su estómago rugió en respuesta. Eso la asustó aún más. Nunca llegaría hasta su casa en el lado oeste. Giró a la derecha y vio un edificio derrumbado, serpenteó su pequeño cuerpo entre las ruinas y se escondió, intentado en vano sofocar los sonidos que emergían de su boca: mezcla de lloros y gruñidos ya inhumanos.

Wildo Lagos ”Si quieres torturar a los demonios toca con el alma”, recordó las palabras de aquél hombre de cabellera blanca. La primera vez que lo vio fue un verano, cuando descendió del autobús. Vestía de negro implacable. Llevaba en su espalda una fabulosa guitarra eléctrica. Iba a ser el profesor de música. Era un rockero de tomo y lomo. Con el paso del tiempo se hicieron muy amigos. Le contó que tenía un propósito en esta vida: la de atormentar a los demonios con la música. Por una extraña razón también quería hacer lo mismo. Tal vez, ese era el propósito de su existencia. Junto a sus recuerdos regresaba a la ciudad. Hoy se disponía a tocar en el concierto de rock. Quería estremecer al propio infierno y a todos los demonios. Quién sabe; algún día, Satanás envejezca y deje de perseguir a su alma.

Amparo Soria -Mamá ¿Dónde vive papá ahora?
-En el cielo, hija. Tú ya lo sabes.
-Dame la dirección del cielo, por favor.
-Laura, cariño… el cielo no tiene dirección.
La pequeña, de ocho años, se quedó en silencio unos segundos, pensativa. Se fue decidida a la habitación de su hermano pequeño.
-Hermanito, voy a buscar a papá. Lo necesitamos aquí con nosotros. No le digas nada a mamá ¿Vale? Te prometo que volveré pronto con el papi.

Todos los vecinos y guardia civil del pequeño pueblo buscaron desesperados durante varios días y sus noches a Laura. Cuentan que alguien la vio desparecer como el humo, allá en el horizonte, en medio del camino. Laura nunca apareció. Su hermano confesó a su madre lo que le dijo su hermana días antes.
-¿Por qué no dijiste nada enseguida? -preguntó su madre sollozando.
-Me prometió que volvería pronto con papá. -el pequeño rompió a llorar desconsolado. -¡Me lo prometió!

Mariara Hernández “TRASTES”- Paco se había convertido en un hombre solitario y taciturno. Hacía tan solo un par de semanas que sus hijos lo habían internado en una residencia, ya que sus ajetreadas vidas les impedían hacerse cargo de él. Desde su internamiento, apenas había recibido visitas y a los que habían ido no los había logrado reconocer. Sin embargo Jorge, su nieto, no cedía en su empeño e iba a visitarlo siempre que el trajín de su vida estudiantil se lo permitía. Aquel día apareció con una guitarra colgada al hombro. La silueta dejaba entrever una Fender, la mítica y legendaria rockera. A Paco se le iluminaron los ojos y una expresión cercana a la alegría embriagó su semblante. Parecía esbozar una sonrisa, sacándolo de su habitual estado de ensimismamiento. Con la guitarra en mano, sus dedos, temblorosos, empezaron a deslizarse dando forma a una célebre melodía. Todos lo miraban confundidos y atónitos. La música le había devuelto la vida. Días después lo hallaron, sin vida, agarrado a su musa. Sonreía.


Para seleccionar estos textos, desde Portaldelescritor siempre tenemos en cuenta diferentes aspectos: que cumplan el reto, la calidad literaria, la originalidad, la redacción (no aceptamos textos con varias faltas de ortografía) y además siempre intentamos -en la medida de lo posible- incluir participantes diferentes y no repetir muchas veces a los mismos autores.