Seleccionados #ViernesCreativo: relato protagonizado por dioses

Seleccionados #ViernesCreativo: relato protagonizado por dioses

agosto 11 2017   

El reto de hoy es escribir un relato (15 líneas máximo) protagonizado por DIOSES, de la mitología que elijáis.

Recordad que desde nuestra APP gratuita de Portaldelescritor podéis acceder al grupo de Facebook desde vuestro móvil y leer allí mismo el reto, además contar con un generador de personajes y  los consejos de escritura del blog de Diana P. Morales

MICRORRELATO CON MÁS ME GUSTAS

Carmen Trujillo 

Una anciana desdentada le pidió agua y ella le dio su jarra. La anciana se la bebió y arrojó con desprecio la jarra al suelo que se rompió en tres trozos. Yuan, que era una muchacha humilde recogió los tres trozos sin quejarse. Siguió el camino que llevaba al pueblo donde iba a visitar a su tía Yei-Pai. Le contó lo ocurrido a esta, y Yei-Pai le dijo enigmática:
— Te has encontrado en el camino con una inmortal: Weni-Zum la llaman. Ella siempre actúa así para probar el calibre del alma humana. Ella cree que las personas son tigres y que los tigres son personas.
Pasó el tiempo y Yuan se casó y tuvo hijos. Cuando era anciana descansaba frente al río Zen-Tei porque sabía que su vida terminaba. Una neblina se alzó en el centro de la corriente impetuosa del río, y se materializó un puente trenzado de llovizna y luz. Sobre él iba flotando envuelta en arcoiris la inmortal Weni-Zum. Ahora era joven. Se acercó sonriendo a la anciana Yuan, y le ofreció una jarra de plata llena de agua viva, mientras le decía con voz cantarina:
—Bebe, hermosa Yuan. Sacia tu sed igual que tú saciaste la mía.
Bebió y la dama del arco iris cogió su mano. Ambas se convirtieron en grullas blancas que alzaron el vuelo hacia el palacio celestial.

Me gustas: 25

OTROS TEXTOS SELECCIONADOS

Verónica Lorite Nahualt había pasado la noche mirando a su hijo quien, con apenas unos días de vida, sujetaba con fuerza el dedo que su padre le tendía. Le regresó la mirada por horas antes de caer inevitablemente dormido, y sentía en lo profundo de su corazón que su pequeño, aún sin nombre, conocía su destino y el peso que cargaban sus pequeños hombros. Nahualt, era un hombre temeroso de los dioses y del destino. Las cosechas no podían depender de su indecisión, ni de su miedo a perder algo tan preciado. Así había sido desde que su abuelo era niño y desde muchas eras antes. Una ofrenda sana y vigorosa, por un año de cosechas para todo el pueblo. ¿Quién era él para ofender a los dioses? Tan solo un ser egoísta pretendería hacer lo que él estuvo pensando por horas…
“Tu hijo ha sido elegido”, dijo una voz en su cabeza: “Es solo una simiente que yo permití que existiera. Es mío.”
— ¡No!— gritó a la oscura noche— ¡No serviré a un Dios que pide sangre!
El cielo retumbó ante sus palabras y una luz lo atravesó amenazante. Nahualt no lo pensó, tomó a su hijo, su machete y salió corriendo al interior de la selva. Pronto lo buscarían. Bajo sus pies la tierra copió el temblor del cielo abriéndose una brecha, esa noche Tláloc se cobró dos vidas.

Beba Pihen Selene llora que te llora, lágrimas de plata. Helios ni siquiera la abriga; sólo la quiere para espejo.

Carol Belasco Todo el fuego se ha apagado ya, la ira y el odio agonizan en mi pecho y cuesta recordar qué era tan importante para morir así.
Hay tantos cuerpos…no, carne, ya sólo somos eso. El olor es insoportable y no puedo sentir mi propia piel, un mal presagio. No se escucha nada, como si todo lo vivo hubiera muerto en nuestra guerra.
Y entonces la veo, y, si puedo verla, comprendo, estoy muriendo: la Gran Reina Espectral camina entre los restos humanos, su belleza, inenarrable, evoca la muerte y el deseo: la fiereza de cada combate, el éxtasis entre cada amante.
He estado tan ciego, buscando sólo la gloria en la batalla, el esplendor de un instante pereceredo en el que vida y muerte confluían. Persiguiéndola siempre, sí, pero sin entenderla nunca. Hasta ahora.
Puedo escuchar de nuevo y desearía no hacerlo pues me asfixian los lamentos agónicos, los aullidos desesperados que gimen los miles de nombres con los que clamamos «madre». Crean una sinfonía aterradora, demasiado similar a los gritos de un recién nacido. Y la Morrigan sonríe, satisfecha de que al fin entienda que no existe diferencia entre nacer y morir.
Lo último que ven mis ojos es cómo se reúne con sus hermanas, tres cuervos que se alejan mientras mi vida acaba.

María Jesús Díez García ¡Semana de Oro en “Supermercados Bocados Divinos”! Aprovecha y llévate el pack de cuatro botellas de hidromiel, ahora por tan solo 1,99. Y no te pierdas la oferta 2×1 en todas las marcas de ambrosía.
¡Ah, y si lo que buscas es un snack para picar entre horas en estos calurosos días de verano, prueba nuestro nuevo formato de maná en bolsitas con abrefácil!
Recuerda: “Bocados Divinos, un sabor celestial con precios de este mundo”.

Paloma Fernández Garrido

-Mi amigo Apolo me regaló este caduceo* y no pienso prestároslo -gritaba Hermes niño a los infantes también Hipnos y Tánatos- Siempre andáis fastidiando a los mortales quitándoles la vida a ratos o para siempre. A partir de ahora, voy a ser yo, y solo yo, el que les abra y también les cierre los ojos con mi varita. Yo soy el mensajero de los dioses, soy el transportador de sueños y nadie se va a ir a dormir y soñar sin mi intervención, nadie va a morirse si no soy yo el viajero acompañante al inframundo, así que ya os podéis ir buscando otra ocupación, mis queridos. El Olimpo ya no precisa de vuestros servicios, ¡no se os necesita! La oficina del INEM queda por la derecha. ¡Suerte!

*Vara de heraldo y con propiedades mágicas.(No es la de Esculapio, aunque la gente la confunda).

Juani Andrades Navarro Thor, Ulises y Telemaco se fueron de cervezas al bar del Olimpo. Pensaron que se merecían un descanso y dejaron a sus mujeres en casa. Éstas, un poco picadas, decidieron ir hasta Asgard, la región alta del cielo.
Desde allí vieron como sus maridos se divertían con las nayades que se contoneaban mientras salían de las aguas para recibirlos. A las esposas, no se les ocurrió otra cosa que llamar a Eros, Cupido y Dioniso y hacer ellas una fiestecita por su cuenta.

Amparín Valencia Una madrugada más Evaki despertó muy triste. No lograba quitarse de la cabeza la trágica y desesperada muerte de su querido padre. Siempre soñaba lo mismo: su padre le pedía auxilio con las manos alzadas hacia ella y la miraba suplicando, ella no podía salvarlo y finalmente él desaparecía entre las aguas pantanosas.
-No soporto más la angustia de esta pesadilla, Santhea. –aseguraba sollozando.
-Pero tú eres la Diosa de los sueños, Evaki. Utiliza tu poder para deshacerte de ella.
-Lo he intentado, no puedo… Deberé pedir ayuda al Dios Morfeo, y maldita la gracia que me hace tratar con ese engreído.

NOTA: Evaki, Diosa de los sueños. procedente de la frondosa Amazonas.

 


Recordad que, para seleccionar estos textos, desde Portaldelescritor siempre tenemos en cuenta diferentes aspectos: que cumplan el reto, la calidad literaria, la originalidad, la redacción (no aceptamos textos con varias faltas de ortografía) y además siempre intentamos -en la medida de lo posible- incluir participantes diferentes y no repetir muchas veces a los mismos autores.

Un abrazo a todos/as y a seguir escribiendo.