Seleccionados #ViernesCreativo: historia desde el punto de vista de un dios

Seleccionados #ViernesCreativo: historia desde el punto de vista de un dios

octubre 26 2018   

 Escribe un cuento contado DESDE EL PUNTO DE VISTA DE UN DIOS (o una diosa). 
¿Qué ve, qué le sucede, qué siente? ¿Qué se le pasa por la cabeza? ¿Estará creando otro mundo o aburrido del nuestro? ¿Nos observa, juega con nosotros?
Descubrámoslo.

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TEXTO CON MÁS ME GUSTAS

 

Jose M Fernández Dios está jugando al ajedrez con Lucifer. Llevan ya un buen rato así, ninguno tiene prisa. Se trata de una partida anual, una tradición que ya perdura siglos.
–Veo que no has mejorado mucho desde la última partida –comenta Dios.
–No he tenido tiempo. Tengo mucho trabajo; por tu culpa precisamente. Como estás más quisquilloso, el número de inquilinos me está aumentado exponencialmente y me estoy quedando sin sitio.
–Yo no he cambiado; no lo he hecho en milenios. Lo que ocurre es que la gente está dejando de creer en nosotros y piensa que todo el monte es orégano. Luego vienen las consecuencias. Y no te quejes que el espacio es infinito, ¡mira si caben!
–En cualquier caso, podías comenzar a flexibilizar tus principios.
–¿Tú crees que mis principios son de quita y pon?; ¡por eso estás aquí y no conmigo!
Lucifer movió un alfil y Dios se le quedó mirando con fijeza.
–¿Por qué haces eso? Te creía más listo –dijo moviendo su reina y dando jaque mate.
–¡Joder! No hay manera. Exijo cierta ventaja en la próxima.
–Todas las peticiones por escrito, como todo el mundo –dijo Dios antes de desvanecerse.

Me gustas: 13

CINCO TEXTOS SELECCIONADOS POR SU CALIDAD U ORIGINALIDAD

María Jesús Díez García —Papá, ¿aún sigues enganchado al canal 24 horas?
—Es que están llegando a una fase muy importante, hijo —contestó mientras cambiaba de posición para acomodarse mejor en el sillón de nubes—. Ya saben crear inteligencia artificial, y quiero ver hasta dónde están dispuestos a llegar. ¿Serán capaces de crear máquinas con sentimientos verdaderos? ¿Cómo van a gestionar todas las implicaciones éticas?
—Pues llegarán hasta el final, como siempre —bufó—. Les encanta jugar a ser tú. Ya sabes cómo son, les has creado; no sé cómo te siguen sorprendiendo.
—Pues lo hacen, lo hacen —dijo frotándose las manos con regocijo—. Nunca me arrepentiré de haberles concedido el libre albedrío, si no habría sido aburridísimo.
—Joder, papá, qué mala leche tienes. Lo que eres capaz de hacer para no aburrirte. Sí, tienen libertad, pero así si la cagan puedes decir que es culpa suya, no tuya. Menuda ‘exención de responsabilidad’ buena que te montaste. Y al final, es una libertad irreal, porque en el fondo tú ya tienes el destino planificado. Sé bien de lo que hablo, mira que te pedí que apartaras de mí ese cáliz, y ni caso me hiciste.
—De verdad, hijo, siempre me tienes que echar en cara aquello. Si lo hice por ti, por ellos… En fin, voy a echar un poco de alpiste al Espíritu Santo.

Manel Trejo Ortiz Os llevo observando durante milenios. Después de meditarlo mucho y de haber cambiado de opinión en otras tantas ocasiones, he llegado a una conclusión. Me siento decepcionado con vosotros, pero os amo, por lo tanto, me siento muy afligido con todo esto. Voy a hacer de vosotros una especie mejor. Todo ello supondrá un sacrificio, pero será necesario. Porque el planeta se merece algo distinto. Es un lugar único donde confluyen varias especies. Entre todas consiguen mantener un equilibrio que he visto en pocos planetas. Excepto en el caso de los humanos. Sois los únicos que estáis haciendo peligrar la integridad de la Tierra. Por eso voy a enviar a unos seres que con su semilla harán germinar una especie nueva más desarrollada y que se integrará más en su entorno. Haciendo que todo vuelva otra vez al lugar que le corresponde y los recursos no lleguen a agotarse jamás. Para ello enviaré lluvias torrenciales que arrasarán con, prácticamente, toda la humanidad. Solo quedarán con vida los seleccionados, con el objetivo de que se mezclen biológicamente con la especie por mí elegida. Estos seres son compatibles con la raza humana, al mismo tiempo que están más evolucionados ética e intelectualmente. De esta fusión surgirá la nueva especie que poblará este planeta a partir de entonces. Siendo una raza que respetará y formará parte del entorno animal y vegetal. No se alimentará de estos, sino que podrán mantenerse con vida con el único sustento del aire y del agua. Los animales carnívoros proliferarán para mantener una simbiosis adecuada. Se alimentarán de los animales herbívoros y de estos nuevos humanos, de forma que estos últimos no lleguen a ser nunca la especie dominante. Estas palabras deberán ser grabadas en la roca de la montaña cuyo pico se eleva más próximo a la bóveda celeste y formará parte del resto de disciplinas a seguir. Esta consigna será siempre recordada para la posteridad, con el fin de evitar la comisión de errores similares. He dicho.

Carolina Del Moral Torres  No te aconsejo bajar, querido, de verdad que te vas a llevar una decepción – dijo Afrodita desde su litera, agitando indolente su abanico a la brisa de la tarde – Yo bajé en 1950 y era un soberano aburrimiento.
– Tan malo no podrá ser – respondió Hermes, conteniendo a duras penas su curiosidad.
Ese era el rasgo de él que más le gustaba a ella. Recordaba cómo la había enamorado con su ingenio y audacia, hacía ya tanto. Sabía que su amado se aburría en el Olimpo, y que le vendría bien darse una vueltecita por la Tierra, pero no quería que se llevara una desilusión, ¡le quería tanto!
Él, siempre perceptivo, supo leer su expresión.
– No te inquietes, amor, volveré para la cena, sólo quiero echar un vistazo de cerca.
Se materializó en un cibercafé, bajo la apariencia discreta de un joven con capucha. Se sentó ante un ordenador, cerró los ojos un instante para concentrarse y comenzó a teclear.
El flujo de información se derramaba ante sus ojos como ambrosía, estaba extasiado, había tanto que absorber… ¡Ah, Internet!
– ¿¡Tienes idea de la hora que es! ? – Tronó de repente la voz de Afrodita a su espalda – El maldito faisán se ha quedado frío, y ya sabes que recalentado se queda seco y no vale nada.
Pobrecilla, pensó él, no es capaz de seguir enfadada hasta el final de la frase. Se giró y la contempló en su forma terrenal anónima, dulce como una gatita, intentando disimular la sonrisa que comenzaba a dibujarse sobre su cara de reproche.
– Déjame compensarte, amada mía. Te invito a cenar y te cuento algunas cosas divertidas que he leído esta tarde, ¿te apetece?
– Siempre, cariño.
No importaban los milenios, siempre sentirían ese cosquilleo de la primera cita. Se cogieron del brazo y se perdieron entre el gentío de la calle.

Juana Muñoz Garcia-calvo Los mortales añoran su vida pasada cuando se presentan ante mí. No les culpo. Vienen de un mundo lleno de luz. En sus recuerdos perdurarán las risas de sus hijos, el primer beso de amor que les tembló en los labios, el abrazo del amigo, las noches estrelladas de Egipto, los espléndidos amaneceres de Ra y tantas cosas bellas. Mi mundo está hecho de plegarias y quietud absoluta de la que yo soy el guardián.
Mientras guío sus almas a través del viaje por las nueve puertas hacia el Reino del Más Allá, siempre siento una punzada de envidia por estas criaturas, tan insignificantes y grandiosas a la vez. Yo soy el Dios Anubis, eterno guardián de los muertos hasta que la fuerza de Ra se apague y ellos son sólo un segundo maravilloso en la memoria del Universo.
Y a veces, sólo a veces, quisiera ser como ellos.

Yami Arrascaeta Bueno Carlos, voy a responderte a todas tus dudas (o las que recuerde). Porque de todas las personas que me hablan a diario, te juro que vos sos el más insoportable. ¿Por qué llueve cuando acabo de lavar el auto, Dios? Con 5 días, mínimo, te anticipan el pronóstico, Carlos ¡media pila! Poné esa cabeza en funcionamiento, tan linda te la di ¿para qué?
La pregunta más repetida de tu boca es “¿Por qué todo me sale mal, Dios?” Porque haces todo mal, Carlos, y la que te tiró de las patas. Querés que Karen no te deje, pero la engañás y no borrás los mensajes. Yo te amo Carlos, yo te creé, pero para serte sincero, tremendo boludo me saliste. Y te lo digo porque te amo.
Cuando nos veamos cara a cara, que no falta mucho, de hecho (sí, sé que te vas a enojar y me vas a decir “tengo tanto por vivir” y todas esas frases trilladas, pero es que no me dejás alternativa, Carlitos, querido) te voy a tener que mejorar un poco porque sino vas a tener que volver una y otra y otra vez a vivir vidas miserables, porque está claro que vos no aprendés, ni te avivás un poquito, siquiera. No me acuerdo a dónde iba con todo esto.
Bueno, me acordé de otra pregunta, de por qué no te sacas esa lotería que jugás siempre. Dos simples razones: el tipo de la quiniela necesita progresar y vos le sos cliente fijo. Y por otro lado, vos no pegás una con lo poco que tenés, si te doy una barbaridad de guita, te mandarías cagada tras cagada. Te juro que quisera confiar en vos, pero te conozco, che, como si te hubiera creado.
¿En qué estaba? Uh, cómo pasa volando el tiempo, Carlos. Y se me acaba la tinta de la lapicera. Un lápiz tendría que tener…
Bueno, querido, me despido. Siento que algo se me escapa. Ya me iré a acordar.

Con cariño, Dios.


Para seleccionar estos textos, desde Portaldelescritor siempre tenemos en cuenta diferentes aspectos: que cumplan el reto, la calidad literaria, la originalidad, la redacción (no aceptamos textos con varias faltas de ortografía) y además siempre intentamos -en la medida de lo posible- incluir participantes diferentes y no repetir muchas veces a los mismos autores.