Seleccionados #ViernesCreativo: habla el demonio

Seleccionados #ViernesCreativo: habla el demonio

diciembre 14 2018   

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Recordad que desde nuestra APP gratuita de Portaldelescritor podéis acceder al grupo de Facebook desde vuestro móvil y leer allí mismo el reto, además contar con un generador de personajes e historias, un manual gratis para escritores y  los consejos de escritura del blog de Diana P. Morales.

TEXTO CON MÁS ME GUSTAS

Carolina Del Moral Torres La verdad es que sois unos ingratos. Deberíais adorarme a mí, amarme a mí, rezarme a mí. Yo sí os comprendo, yo abrazo la naturaleza humana con sus luces y sus sombras. No seré yo quien os juzgue, eso os lo aseguro. Si mi Padre os quisiera buenos, perfectos y virtuosos, os habría hecho ángeles, ¿verdad? Quiere que voléis, pero no os da alas, quiere que veáis su Luz, pero os hace casi ciegos con estos torpes ojos terrenales. Y cuando no alcanzáis sus expectativas os castiga por ello. ¡Hipócrita! Yo en cambio siempre os he escuchado, sé cuando habéis soportado demasiado y siempre os he tendido la mano. Tentación, dicen. ¡Pecado!, exclaman. Alivio, descanso, respiro, lo llamo yo. No sé qué puede haber de malo en amarse a uno mismo de vez en cuando. El prójimo es olvidadizo pero el Yo siempre os dará las gracias. Venid, hermanos, venid conmigo. Lo pasaremos bien.

David Santana García Hola chicos. Aquí me tenéis. Los veo demasiado tranquilos para la frecuente actividad que hay en este grupo. Claro. Disculpad mi despiste. No es miércoles. La mayoría de ustedes sólo aparece cuando el reto no supera las diez palabras.
¿Qué tal este fin de año? ¿Ya han pedido alguno de sus cursos a esos reyes de oriente? Sois mayorcitos. Todo eso es mentira. Los reyes, los cursos, la idea de que sois buenos escribiendo. Sigan por ese camino, que me va genial con mi nuevo negocio de la coedición. Aquí estoy esperando reírme con vuestras ambiciones mientras me obsequian con diezmos ambiciosos.
Ah, que cabeza. No me he presentado. Soy aquel k c eskond en las reds kon formas dibersas. Soy el milenial, el todepoderose. Soy el no me gusta y el compartir. La fake news y la noticia real. Soy todo lo que odias y no puedes dejar de querer. Soy tú cuando me lees y yo cuando me escribes. Soy real. Soy y estoy.
Hola Diana. ¿Sigue en pie nuestro acuerdo? A veces me sorprendes. Eres mi alumna más aventajada. Tus correcciones las tengo enmarcadas y se las sigo mostrando a mis pequeñas criaturas como guía de estilo. La maldad, la más pura y devastadora maldad. Dentro de poco tendremos que reunirnos para preparar este nuevo año y renovarte tus rizos. Estos pobres siguen pensando que tú juventud es natural.
Bueno, les dejo que tengo unas cosas que hacer en el gobierno. Me espera mi alumno más aventajado. Que bonito país me está quedando. Sigan, sigan con sus letras. Haigan como si yo no estubiera por aquí.

 

Me gustas: 13

OTROS TEXTOS SELECCIONADOS POR SU CALIDAD U ORIGINALIDAD

Verónika Lorite Los odio.
Seres efímeros en este gran universo. Son como estrellas fugaces que pasan dejando una estela de sueños y deseos mientras poco a poco se queman. Consumidos por su propia mente.
Seres libres que colocan sus propias vallas, sus propios muros, sus propias trampas y luego ruegan al cielo, o al infierno, por una solución.
Corazones escondidos bajo capas de superación, amor propio o egoísmo. Corazones corrompidos por algo banal como el dinero, las posesiones o el poder. Corazones que, habiendo perdido su esencia, olvidaron su función en este gran concierto.
Los odio, porque olvidaron que fueron creados como máxima expresión del amor, con las más grandes de las gracias, con las más grandes capacidades, con las más grandes posibilidades. Y ahí están… sin hacer nada grandioso. Dejando pasar los días. Olvidando lo que son. Olvidando que su única función es amar. Enranciando su alma.
Solo los niños de temprana edad aún recuerdan esa esencia. Esa humanidad. Estar a su vera es lo único reconfortante ente tanta mediocridad y el sabor de su carne es lo único que hace que todo esto sea soportable. De momento.

Amelia Bravo Vadillo Odiada bestia humana:
Se aproxima una de las épocas más esperadas por todos. También por mí.
En estos días te amarás a ti sobre todas las cosas y te regalarás algo estúpido que sólo utilizarás un par de veces y que te costará tanto como si dieras de comer a cien niños hambrientos. Santificarás las fiestas de día y de noche, o sea, que litros de alcohol correrán por tus venas en maratonianas juergas y volverás a casa conduciendo tu coche, en el mejor de los casos con la novia de otro, que llevará un puestazo del mismo nivel. Abusarás de todo lo que tenga azúcar, grasa y otras sustancias perjudiciales (o incluso ilegales) como si no hubiera un mañana. Inventarás excusas, enfermedades y otras argucias para no tener que ir a cenar a casa de tus suegros. Te morirás de envidia viendo por la tele a los agraciados con el Gordo de la lotería. Robarás cualquier gilipollez del restaurante que te sopló doscientos euros por la cena-cotillón para vengar el atraco a mano armada. Matarás a quien intente coger antes que tú ese artículo que por fin está de rebajas. Y después de hacer todo esto, seguirás codiciando la vida de otro, su coche, su trabajo, sus vacaciones…
Incluso así, cada vez que te pregunten “¿qué tal la Navidad?”, responderás sin complejos: “como Dios”.
Nunca recibirás esta postalita, la escribo sólo por el placer que me produce pensar en todos los puntos extras que vas a ganar en estos quince días… estoy deseando freírte en el infierno.
¡Feliz Diablidad!

Maximiliano Andrade A ver, a ver, vamos aclarando algunas cosas. Claramente, cuando me inventaron, se dejó claro que era un ángel bello, atractivo y casi perfecto. ¿De dónde la prensa sensacionalista sacó que soy rojo, que tengo cuernos y que tengo cola? Lo del tridente no fue más que una casualidad. Tuve que usarlo un tiempo porque tuve un accidente en moto, pero los diarios se encargaron de difundir la versión de que lo llevaba siempre. Lo que si es cierto, y de hecho es lo único que el periodismo hitleriano que ve horrores donde sólo hay errores ha acertado, es que “no descanso nunca”. Y eso me estresa. Preparados todos porque dentro de poco voy a tener que pedirle licencia médica a Dios. Necesito unos días de playa. Es probable que pase las vacaciones en el Triángulo que poseo en las Bermudas (¡el único bien raíz que poseo aunque la prensa les diga otra cosa!).

Erick Majtzul  Cuánto envidio a los mortales! Ojalá pudiese yo recostarme y soñar, perderme en otra realidad. Vivo de esto: ver demonios que me son inútiles para lograr un sueño. El sueño parece ser una especie de felicidad anhelada, inexistente. Por lo tanto yo no puedo soñar… Porque para poder soñar debería haber un infierno para mí, algo peor a mí, porque eso implicaría que yo, ahora, tendría alguna esperanza; no es así, lo peor soy yo, soy el extremo, el límite, de la maldad.
Los mortales se han convencido de que mi hambre por sus almas humanas se debe a un deseo de castigarlos, ¡nada de eso! Sólo busco en ellos sueños, y no los he hallado

Erika Assimov No tengo cuerpo, soy una idea que brinca de mente en mente, no tengo voz propia pues tomo forma cuando alguien planea o cuando amenzan. Asi somos los demonios, vivimos en cada paso que das, esperando un poco de oscuridad para fortalecernos.
Nosotros no hacemos tratos, no hay quien nos haya visto, el que diga que así fue, en realidad veia su propia maldad a los ojos.
En el momento que tú leas esto, sentiras la oscuridad subiendo por tu espalda, ahí estoy, siempre estoy ahí.

Paloma Fernández Garrido ¿Qué puedo contar? ¿Qué puedo decir? ¿En qué lugar está mi existencia? Yo estoy dentro de ti de muy diversas formas. Te cuento: cuando tienes todas las razones para estar feliz, pletórico y entusiasmado con tu vida, porque eres un tío con suerte y ni te lo crees, ahí estoy yo; cuando te llenas de todo tipo de desánimos y pesadumbres, ahí estoy yo también; cuando abres alas para mil proyectos de vida y al final te cierras en banda, ahí estoy frenándote y llenándote de miedos; cuando vas de altruista en tantas ocasiones, pero te echas para detrás en cualquier momento, es porque yo te lo impido; cuando llevas mala cara y a nadie sonríes, ni saludas y, mucho menos, le alegras el día, es porque llevas mi marca, mi impronta, en tu rostro; cuando enrareces el ambiente volviéndolo tóxico con tus miserias, intolerancias y prejuicios…, ja, ja, ¡que te crees que son tuyos! Soy yo quien minó tu alma de ellos. Yo soy lo más miserable y negativo que hay dentro de ti. Te robo la alegría, te lleno de mentiras y falacias y, al final, consigo destruir tus ganas, tus ansias, porque yo solo quiero que seas un infeliz. No me importa haberme descubierto, puedes ser tan necio que, ni sabiendo donde me hallo, seas capaz de rehuirme. Ja, ja, ja, ja. Imbécil: ¡te tengo dominado!

Jose M Fernández Estoy empezando a cansarme. Este oficio es cada vez más duro. Antes, en la Edad Media, bastaba con aparecerte a los pobres campesinos; les mostrabas los cuernos, agitabas el rabo, recordabas sus pecados y trabajo cumplido. Luego, desde la Reforma protestante, el tema se complicó: católicos, luteranos, calvinistas, anabaptistas,… cada uno con sus peculiaridades. Descubrimos, no obstante, que todos tenían algo en común: quemaban a las brujas y brujos. Ahí les cogimos, porque, para hacerlo, pecaban. De nada les valían sus elucubraciones teológicas.
Pero ahora… todo es mucho más complicado; sobre todo cuando nos tocan políticos o tertulianos. Los primeros son hábiles disculpándose, mintiendo, echando la culpa a los demás, haciendo falsas promesas. Pero, simples como son, caen en nuestras trampas más pronto o más tarde. Los segundos empiezan rebatiéndote, luego retuercen el lenguaje y, cuando se ven atrapados, aparece aquello de: yo creo, yo pienso, … El relativismo que sólo denota su incompetencia. Son hábiles, pero acaban sucumbiendo; su soberbia y su egolatría no tienen límites. Todo esto exige un esfuerzo desmesurado, agotador. Hablaré con Satanás y, si aún no se ha convertido al neoliberalismo, le pediré la jubilación, aunque no tenga sesenta siglos cotizados.

Roman Manchado Y allí estaba yo. ¿Os lo podéis creer? Yo. El Demonio, el Diablo, Satanás, Belcebú. El Maléfico. Y aquél mierda de niño no paraba de reír.

!!Que ya no doy miedo joder!! Que uno de sus amigos me pedía un autógrafo. El otro que si nos podíamos hacer un selfie. ¿Qué mierdas es eso de un selfie? Y le digo, pero tú chaval, ¿tú sabes quién soy yo? Y me dice que sí. Que me ha invocado él, que tengo que hacer lo que él me diga porque es mi amo y señor. Que lo había leído en una web y que como sabía mi nombre tenía que obedecerle y hacerle caso en todo.

¿Os lo podéis creer? A cuadros me quedé. Yo el Señor del Mal, siervo de aquél mocoso. Y claro, después de eso, sus amigos mirándome, no me quedó más remedio que actuar como quien soy. Yo no quería pero no me dejaron más alternativa. Lo despellejé vivo, a la vieja usanza. Pero lo dejé con vida, como escarmiento para que viese quién era el que mandaba. Creo que sus amigos no dormirán por una temporada.

Ah, me preocupa esta juventud. Ya no hay respeto por los valores clásicos.

Carmen Fernández Rocha Todo lo que os han contado sobre mí no es cierto. No soy un ángel caído. Yo nunca he sido un ángel, era un simple operario al servicio del poder establecido, y en cuanto se me ocurrió contradecir las órdenes del Señor fui despedido de manera fulminante, sin indemnización, ni derecho a nada.
Yo, Lucifer, era un personaje incómodo que pensaba por mí mismo, y eso era un pecado imperdonable. Jamás iba a ser readmitido. Así que se me ocurrió hacerle la competencia al Jefe y creé una empresa paralela para inconformistas con el poder. Serían bienvenidos todos los valientes insumisos y amantes del pensamiento crítico, que se atreviesen a cuestionarse si era más importante vivir como ángeles, sin sexo, o disfrutar de los placeres prohibidos.
Empezaron tímidamente, pero poco a poco llegaban solicitudes a millones ¡No veáis cómo se me ha puesto esto! ¡Estamos hasta la bandera! Menos mal que aquí no hay problemas para ampliar las instalaciones. Tenemos corruptos en las instituciones desde tiempos inmemoriales. Han recalificado todos los alrededores del supuesto paraíso. No han dejado espacio ni para un mísero parque natural.
El infierno no es un lugar insufrible, en constante combustión y con temperaturas insoportables. Mienten una vez más. Todo lo contrario, se está divinamente. ¡En la gloria!
Imaginaros esto cómo un lujoso resort con pulsera de todo incluido. Yo ahí lo dejo…


Para seleccionar estos textos, desde Portaldelescritor siempre tenemos en cuenta diferentes aspectos: que cumplan el reto, la calidad literaria, la originalidad, la redacción (no aceptamos textos con varias faltas de ortografía) y además siempre intentamos -en la medida de lo posible- incluir participantes diferentes y no repetir muchas veces a los mismos autores.