Seleccionados #ViernesCreativo Fin de Año

Seleccionados #ViernesCreativo Fin de Año

enero 05 2018   

Seguimos con los retos navideños: en este#ViernesCreativo os retamos a escribir la historia, en 15 líneas, de una FIESTA DE FIN DE AÑO EN LA QUE TODO COMIENZA A SALIR MUY MAL… Eso sí, el final es cosa vuestra  Puede terminar todo perfectamente, o como un verdadero desastre. ¡Vamos a ver esas fiestas! 

Recordad que desde nuestra APP gratuita de Portaldelescritor podéis acceder al grupo de Facebook desde vuestro móvil y leer allí mismo el reto, además contar con un generador de personajes y  los consejos de escritura del blog de Diana P. Morales.

 

MICRORRELATO CON MÁS ME GUSTAS

Eloina Calvete Garcia Trece, somos trece alrededor de la mesa. Mal empezamos la Nochevieja. No soy supersticiosa pero me da la nariz que esto va a terminar mal. Somos trece con la madre de mi cuñada, que no sé por qué se la ha traído. Ella es muy ‘tiquismiquis’, mi cuñada. Y su madre es más ‘tiquismiquis’ todavía. Veremos a ver en qué queda todo.
Lo sabía, sabía que algo iba a pasar. Y ha pasado. La madre de mi cuñada se ha atragantado con las uvas, un poco más y se nos muere. Cuando se le ha pasado el susto ha comenzado a gritar como una posesa diciendo que una de las uvas que le habíamos puesto en el plato era de plástico. Mi hermano mayor, el marido de mi cuñada, ha intentado calmarla y ha recibido una bofetada de aúpa. Como es natural, mi madre ha querido defender a su hijo y las dos abuelas se han enzarzado en una buena gresca. Han sacado a relucir ‘trapos’ de todos los colores. Al final, mi cuñada y su madre se han ido dando un portazo.
Mi padre me ha mirado fijamente y me ha dicho: “Tú y tus bromas, esta vez te has pasado. Estarás castigada durante un mes”. Lo sabía. Odio el número trece.

ME GUSTAS: 9

OTROS MICRORRELATOS SELECCIONADOS

Carmen Fernández Rocha Yo no os voy a hablar de una fiesta, porque no hubo fiesta. El último día del año nació torcido. Sí, amigos, el mal fario empezó bien temprano. El dicho ese de “lo que mal empieza mal acaba”, es cierto. Doy fe.
Metí la taza del desayuno en el microondas sin nada dentro. Bueno sí… Le puse la cuchara ¡Pum!… Lo siguiente fue caerme espatarrada en la acera como una rana.
—Lo siento, tiene usted rotura de peroné, señora.
Salí del hospital a media tarde. Esa noche diez a cenar ¡Vaya lío!
—No te preocupes… De cancelar nada. Cada uno se hace cargo de algo y listo. Lo importante es estar juntos para recibir al año nuevo— dijo mi cuñada.
Genial, pensé. Yo con mi pata escayolada y los demás sirviéndome. Por una vez no voy a dar golpe en la cena de fin de año.
Tres hermanos y dos cuñados, sumados a una suegra, un marido, dos hijos… ¡Y una con muletas! Estaría perfecto si mi cuñado Andrés, el que siempre la acaba liando, tuviese más educación y menos alcohol en sangre. La norma esa de “no se habla de fútbol, ni de política, ni de religión” se fue a hacer puñetas antes de las uvas ¡En un santiamén, se armó el belén! Casi tengo que dar yo las campanadas a muletazos.
¡Encima no paraban de entrar mensajes de felicitaciones en whatsapp! ¡El año que viene me voy a Canarias! (Sola)

Jose M Fernández Se sentía adulta, como si su adolescencia quedara ya muy lejos a pesar de sus 17 años recién cumplidos. Sus padres, al final, cedieron y le dieron permiso para celebrar la Nochevieja en el garaje. A cambio soportó con estoicismo todas sus recomendaciones, que fueron muchas.
Entre ella y sus amigas prepararon aquel espacio desangelado y le dieron un toque de vida. Mucha comida basura, música disco y mucha bebida, alcohol incluido, esperaban a los invitados. Su objetivo era Sergio, amor platónico que quería ser carnal; fue el primero al que invitó. Acudieron sus amigos, pero él no. Desilusionada, comenzó a beber todo lo que le ofrecían. Dieron las campanadas y pocos acertaron a contar doce sin equivocarse. Bailaba sin ganas, reía porque tenía que hacerlo, pero le dolía el corazón y aún no estaba tan borracha como para no darse cuenta de ello. De repente, lo vio, solo, en la puerta del garaje.
Corrió hacia él; pero no la miraba, su vista se dirigía hacia Virginia. El movimiento la mareó y el vómito cayó de pleno sobre la sudadera de marca que llevaba Sergio, quien se apartó asqueado. Virginia acudió rauda a socorrerlo. Ella quiso desaparecer.

Catalina Saavedra Al meter la última uva en la boca se atragantò. Empezó a toser , todos se levantaron a darle golpes en la espalda , pero fue inútil. Un familiar comentó : “Creo que dijo feliz año, pobre”.

Carol Belasco Tan lejos de la tierra era un absurdo celebrar una vuelta alrededor del viejo Sol pero nos hacía recordar nuestro viejo hogar, era difícil resistirse a la atracción por los viejos ciclos: aunque bajo aquel cielo la luz y la oscuridad se alternaban en periodos de 50 horas, seguíamos manteniendo las 24 horas terranas como medida oficial, días y noches que eran ya sólo palabras pero que nos conectaban con el hogar y, quizá, nos impedían arraigar en aquel lugar .
El alcohol no había sido incluido en el equipaje así que los químicos nos habían proporcionado un sustituto lo bastante similar, debíamos haber supuesto lo que pasaría: la alegría inicial dio paso a la nostalgia y la tristeza y , en menos de una hora, teníamos a 300 adultos llorando y lamentándose por la Tierra añorada, ni siquiera recuerdo quién fue el que tuvo la idea y no importa porque todos sentíamos la frustración de vivir bajo un cielo artificial. Ahora seguimos en cuarentena, los patógenos alienígenas no nos mataron, al menos no de inmediato. Y, aún si nos matan, no me arrepiento: correr sobre esa hierba roja y húmeda, bajo ese tormentoso cielo magenta; tocar con mis manos tierra, no a través del traje, aunque fuera una tierra de desconcertante color blanco, me hizo sentir de nuevo humana, fue la mejor fiesta de año nuevo de mi vida, incluso si acaba por ser la última.

 

 


Para seleccionar estos textos, desde Portaldelescritor siempre tenemos en cuenta diferentes aspectos: que cumplan el reto, la calidad literaria, la originalidad, la redacción (no aceptamos textos con varias faltas de ortografía) y además siempre intentamos -en la medida de lo posible- incluir participantes diferentes y no repetir muchas veces a los mismos autores.

Un abrazo a todos/as y a seguir escribiendo.