Seleccionados RetoEscritura: microrrelato en un cementerio

¡¡Último reto de Halloween!! En este caso, vamos a ir por un clásico que ha aparecido durante décadas (o siglos) en novelas, relatos y películas:

ESCRIBE UNA HISTORIA DE TERROR (25 PALABRAS MÁXIMO) AMBIENTADA EN UN CEMENTERIO

¡Vamos a ver qué surge! Por supuesto, el miedo puede venir de cualquier parte, no necesariamente de las tumbas… pero ya el escenario es aterrador, sobre todo de noche.

Recordad que desde nuestra APP gratuita de Portaldelescritor podéis acceder al grupo de Facebook desde vuestro móvil y leer allí mismo el reto, además contar con un generador de personajes e historias, un manual gratis para escritores y  los consejos de escritura del blog de Diana P. Morales.

Para seleccionar estos textos, desde Portaldelescritor siempre tenemos en cuenta diferentes aspectos: que cumplan el reto, la calidad literaria, la originalidad, la redacción (no aceptamos textos con varias faltas de ortografía) y además siempre intentamos -en la medida de lo posible- incluir participantes diferentes y no repetir muchas veces a los mismos autores.

TEXTO CON MÁS ME GUSTAS

Desayuné los veranos de mi infancia frente al aparador de la abuela, me daban conversación las fotografías de mis antepasados. Nuestro cementerio en el salón.

Me gustas: 17

 

OTROS TEXTOS SELECCIONADOS POR SU CALIDAD U ORIGINALIDAD

Delante de su propia tumba, está ella esperando, paciente. “Te quería pero me dejaste” le digo. Ella calla. Señala una lápida. Tiene mi nombre.
Delante de su propia tumba, está ella esperando, paciente. “Te quería pero me dejaste” le digo. Ella calla. Señala una lápida. Tiene mi nombre.
Pasear entre lápidas por la noche le proporcionaba paz. Oyó unos pasos, un resuello, algo anormal allí. Asustado corrió hacia su tumba. ¡¿Vivos aquí, ahora?!
Nunca temí los cementerios hasta ahora. Los muertos salen a media noche envueltos en harapos ensangrentados. A mí al menos me enterraron con vestido blanco.
Mira que morirme de un infarto mientras discutía con la lápida de mi marido… ¿De dónde saldría esa mano huesuda que me palpó el culo?
Volví sobre mis pasos. La imagen de la tumba la sentía en mi nuca, como si estuviese llamándome. Fue el presagio de mi propia muerte.
El marmolista del cementerio decidió gastar una broma. Puso los nombres de medio pueblo en lápidas. Veintisiete ataques al corazón. Hubo que usarlas.
Con su mano temblando violentamente, alzó la linterna. Su corazón dio un vuelco. La tumba rezaba:
Garin Fell
12/03/2004
Su nombre. La fecha de ese día.
-Hoy no sales- me dijo, cerrando el ataúd.