RetoEscritura: los monstruos se enamoran

RetoEscritura: los monstruos se enamoran

octubre 28 2020   
¡¡Segundo reto de Halloween! Vamos a ello.

ESCRIBIR UNA HISTORIA (100 PALABRAS MAX) CON EL TEMA: LOS MONSTRUOS TAMBIÉN SE ENAMORAN.

¡Vamos a ver qué sale de ahí! Hay muchas posibilidades, tantas como monstruos Pueden enamorarse entre sí, de un ser humano, de un animal… ¡Veamos!

Recordad que desde nuestra APP gratuita de Portaldelescritor podéis acceder al grupo de Facebook desde vuestro móvil y leer allí mismo el reto, además contar con un generador de personajes e historias, un manual gratis para escritores y  los consejos de escritura del blog de Diana P. Morales.

Para seleccionar estos textos, desde Portaldelescritor siempre tenemos en cuenta diferentes aspectos: que cumplan el reto, la calidad literaria, la originalidad, la redacción (no aceptamos textos con varias faltas de ortografía) y además siempre intentamos -en la medida de lo posible- incluir participantes diferentes y no repetir muchas veces a los mismos autores.

TEXTO CON MÁS ME GUSTAS

Bárbara Sinquerer Le conocí sin agobios. No me podía gustar. No era mi tipo. Pero él tenía un plan. Jugamos, solo uno conocía las reglas y no era yo.

Enloquecí.

Dejé de comer y dormir. Dejé que me dejase y que volviese. Solo quería estar con él, cerca de él, dentro de él.

Se miraba en mi espejo; entretanto, me pedía amor y yo le daba hasta el aire de mis suspiros.

Mientras yo me enamoraba, él me consumía y tarde – pues yo ya estaba muerta, era ceniza – me percaté: los monstruos también se enamoran, pero solo de sí mismos.

Me gustas: 16

 

OTROS TEXTOS SELECCIONADOS POR SU CALIDAD U ORIGINALIDAD

Maria Dolores Garrido Goñi El hombre del saco recorría todas las noches las húmedas calles de los suburbios. Buscaba los niños perdidos o rezagados y les mostraba su saco abierto, asegurando que dentro había dulces para ellos, y los empujaba a su interior. Cuando conseguía cazar alguno, lo llevaba al bosque, lo depositaba en el vano de la puerta de la casita de chocolate y golpeaba con los nudillos ocultándose, tímido, para ver la reacción de la bruja al descubrir su presente. ¡Un día de éstos se atreverá a declararle su amor!

Amanda Catalán – Quiero tocar tu rostro – me dijo ella estirando su mano.
Dejé que acariciara mis tres ojos, los cuernos sobre mi cabeza, mi mejilla rugosa y los colmillos que salían de mi boca. Ella ahogó un suspiro como si todas las palabras del mundo la tomaran por sorpresa. Yo me estremecí en mi jaula, alejándome. No quería asustarla. Me acurruqué en un rincón abrazando mis patas deformes. Aún en la oscuridad me daba vergüenza. De pronto, miró hacia ambos lados y abrió la reja de golpe.
– Huye – me suplicó.
– Te amo – le gruñí. Sé que no me entendió.

Airam Zenitram Se enamoró poco a poco de mi madre y la fue poseyendo, así, sin compasión…
Al principio la visitaba poquito, de tarde en tarde, y aunque yo me di cuenta enseguida, no quisieron creerme. Ella no se inmutaba, se dejaba querer. El iba ganando tiempo y se adueñaba de cada pensamiento. Borraba sus recuerdos y la transformaba en otra persona.
Yo ya no soy su hija casi nunca, y ni siquiera su casa es su casa. Destruye su mundo presente y hace añicos su ilusión de vivir y la de cada uno de los que la queremos. Alzheimer le llaman.

Carmen FerRo La semana pasada lo vimos al salir del parque. Ayer visitó a su madre, mi vecina.
—Hacía tiempo que no venía a verme —me dijo la anciana en esta mañana. —Se enteró de que te has divorciado. Ya sabes, el pobre sigue enamorado de ti.
Esta tarde lo veo sentado en un banco, cerca del colegio de mis hijas. Me sonríe.
—Tus niñas son tan guapas como su madre.
Un escalofrío atraviesa mi espalda. Hace años yo aún era pequeña, hoy soy capaz de matarlo.
Quizás ya es hora de contar que hay monstruos que se enamoran mal.