#RetoEscritura: continuar “El dinosaurio”

#RetoEscritura: continuar “El dinosaurio”

noviembre 15 2017   

En esta ocasión, os proponemos jugar con un microrrelato clásico. En concreto, la idea es CONTINUAR la historia del famoso microrrelato de Monterroso “El dinosaurio”. ¡Así podemos explorar sus posibilidades!
“EL DINOSAURIO 
Cuando despertó, el dinosaurio todavía seguía allí” 
Augusto Monterroso 
>>>LA PROPUESTA ES: ¿Cómo podría seguir este microrrelato? ¿Qué podría pasar ahora, qué estaba pasando allí? podéis continuar la historia durante 150 PALABRAS MÁS

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MICRORRELATOS CON MÁS ME GUSTAS

Marga LM Cuando desperté, el dinosaurio todavía seguía allí, respiré hondo y pausado y volví a cerrar los ojos con la esperanza de que desapareciera. Empecé a tener frío, todo mi cuerpo temblaba, por mi mente solo pasaba la imagen del bicho. Recuerdo cuando mi tía Rose me lo regaló, diciendome con su nariz puntiaguda: -Mira Dorian, estos eran los mostruos de la prehistoria, estos si daban miedo. Bajo la sábanas pensé en esa frase y me dije: -¿Si estos eran los monstruos de la prehistoria, cuales son los monstruos de ahora? Un escalofrío recorrio mi espalda: el cancer, el acoso escolar, la violencia de género, las guerras, el hambre…..de pronto abrí los ojos, el dinosaurio seguía allí, pero ya no daba miedo.

Yolanda Fraile Carreras Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Odiaba aquel peluche con todas sus fuerzas por todo lo que implicaba su presencia. Ana le había prometido deshacerse de él, pero allí seguía, impertérrito. Aquel trozo de tela y espuma era el recordatorio de una ausencia. A Pablo le parecía imposible como un mismo elemento despertaba sentimientos tan diferentes en ellos. Su mujer se aferraba a él como el último recuerdo del pequeño Alejandro, e incluso lo había metido en una bolsa de cierre hermético para conservar el olor de su hijo. Cuando su ausencia se hacía insoportable Ana esnifaba de la bolsa el aroma que volvía a recomponer su vida. Las lágrimas brotaron de los ojos de Pablo cuando vio que el dinosaurio seguía allí, en la silla de su dormitorio, siendo testigo de las contadas veces que fingían ser una pareja feliz.

Me gustas: 18

OTROS 8 MICRORRELATOS SELECCIONADOS por su calidad

Rosa Fernandez Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Sintió sonrojarse por la verguenza.Sí, durmió abrazada a él, aquel peluche que su hermana pequeña, a traición, coló en la maleta.Y es que ayer por la noche, la nostalgia la envolvió entre las sábanas.Dejó el pueblo y su familia, para irse a estudiar a una ciudad lejana.Una etapa de su vida, había quedado definitivamente atrás. Ahora vivía en un piso compartido, cuyos habitantes, ni conocía.No tenía miedo a crecer, pero no estaba siendo fácil, ¡cómo entendía a Piter Pan! Saltó con rapidez desde la cama y sus pensamientos hasta el suelo, cuando llamaron a la puerta; tras ella, una sonriente cara morena, se presentó
– Hola, soy Elena, ¿eres la nueva?

M.J. Arillo Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Cerró los ojos de nuevo, la visión del personaje verdoso que tenía abrazado le producía sentimiento de culpa. Recordó cómo el día antes, por la tarde, en el parque, lo había visto triste y desvalido tirado en la arena, cerca del tobogán azul. Rápidamente lo levantó, lo limpió y lo escondió debajo de su chaleco de rayas verdes. Se fue corriendo a casa, subió a la habitación y lo dejó en la cama. Se lavó las manos y bajó a cenar. Llamaron a la puerta y su padre abrió. Escuchó a la mamá de Carlitos hablar. De lejos le preguntaron: “Manuel, ¿has visto el dinosaurio de Carlitos en el parque?” “No, papá.” Disimuló y subió a su cuarto. “Ese niño no lo trataba bien”, pensó. Cogió a su nuevo amigo de plástico, lo besó en la cabeza, se sentó en la alfombra y le prometió que lo cuidaría siempre.

Ainnita Kirschlert Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
—Gracias por todos estos años, Nessy —murmuró el anciano con una sonrisa, sintiéndose niño por última vez, antes de apagarse.

Neo Zevlag Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. El pobre sufría de pena. No había conseguido cepillarse los dientes.

Oswaldo Torres MICROVARIACIÓN
Cuando despertó el dinosaurio, todavía estaba allí Augusto Monterroso.

María Villa Cámara Gómez Cuando despertó el dinosaurio todavía seguía allí. Cerró los ojos y contó hasta diez. Primero abrió el ojo izquierdo para asegurarse de que el animalito estaba allí. Luego el derecho. Ahí seguía. No daba crédito a lo que veía. «Esto no es posible» decía. Se tapó la cara con las manos. Curioso fue abriendo sus dedos como si de un abanico se tratase y permitirse ver al dinosaurio sin que este le viera. Seguía allí. Nervioso intento levantarse del sillón pero optó por no moverse lo mismo el animal no le vería. Eso era. No se movería, pero era una mala idea. No podría cenar esa noche o tal vez las siguientes noches. Y el dinosaurio seguiría ahí. Y papá se enfadaría.

Maite Ugalde Martinez Cuando despertó, el dinosaurio todavía seguía allí. A pesar de todas sus tretas –dejarle el frigorífico vacío, cortar la luz y el agua, estropear el aparato de televisión y la videoconsola, mandarle por correo una carta falsa de su mujer dinosauria, invitarle a un crucero de saurios– no había manera de desprenderse de él. Así que tomó la única decisión que le quedaba: marcharse él.

Monika Fikimiki Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Mirándolo desde el verde de su expresión, con la nariz húmeda, expectante.
Ya no parecía temeroso, ahora eran sus manos las que acortaban el vacío entre ellos. Domesticó el miedo hasta que el dinosaurio se convirtió en huevo. Sabía, que detrás de la cáscara, esperaba amor.


Para seleccionar estos textos, desde Portaldelescritor siempre tenemos en cuenta diferentes aspectos: que cumplan el reto, la calidad literaria, la originalidad, la redacción (no aceptamos textos con varias faltas de ortografía) y además siempre intentamos -en la medida de lo posible- incluir participantes diferentes y no repetir muchas veces a los mismos autores.

Un abrazo a todos/as y a seguir escribiendo.