Seleccionador #ViernesCreativo: microrrelato con justicia

Seleccionador #ViernesCreativo: microrrelato con justicia

octubre 27 2017   

Hoy en el #ViernesCreativo vamos a administrar justicia, aunque quiz√° de una forma un poco peculiar ūüėČ Vamos a ver qu√© ha salido:

Recordad que desde nuestra APP gratuita de Portaldelescritor podéis acceder al grupo de Facebook desde vuestro móvil y leer allí mismo el reto, además contar con un generador de personajes y  los consejos de escritura del blog de Diana P. Morales. 

MICRORRELATO CON M√ĀS ME¬†GUSTAS

Kike Mcfly¬†Indiana Jones sali√≥ de aquel desierto agotado y se adentr√≥ en un prado frondoso. Pronto lleg√≥ a un barranco, abajo se divisaba un gran rio. Baj√≥ por un camino lleno de zarzales. Una vez abajo, salto a la otra orilla ayud√°ndose de su l√°tigo enganchado¬†a una rama. All√≠ hab√≠a una cueva, donde, seg√ļn el mapa, encontrar√≠a el TESORO de GUSANOS DORADOS. Se adentr√≥ sigilosamente y vio a una osa entretenida con la miel de un panal de abejas. Camin√≥ silencioso como un fantasma y se meti√≥ a la derecha en un recoveco. En lo alto de un mont√≠culo vio algo brillante. Puso much√≠simo cuidado de no hacer el m√°s m√≠nimo ruido y empez√≥ a escalar. Con gran pericia consigui√≥ llegar a la altura del tesoro. Alarg√≥ la mano, se estiro lo m√°s que pudo. Pero de repente se resbalo un pie y cay√≥ una piedra al suelo haciendo un sonido estrepitoso. La gran osa se gir√≥ hacia √©l y le dijo: ¬°Pablito! ¬ŅQu√© haces subido en la estanter√≠a la despensa?. El ni√Īo volvi√≥ a la realidad. Se hab√≠a imaginado un desierto en su habitaci√≥n, un prado frondoso en el pasillo, el camino lleno de zarzales en las escaleras de casa y el gran r√≠o en un charco producido por unas goteras. la Osa era su madre que ahora lo miraba con cara de enfado. -Quer√≠a coger gusanitos, tengo hambre- dijo el ni√Īo. Ella se acerc√≥, lo bajo de la estanter√≠a y le dio el aperitivo dorado. Pablito sinti√≥ que se hab√≠a hecho justicia, despu√©s de su aventura, ten√≠a en sus manos el gran tesoro.

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OTROS MICRORRELATOS SELECCIONADOS

Glauka Kivara¬†Antes me cre√≠a un justiciero. Qu√© imb√©cil. Pensaba que pod√≠a funcionar como un peque√Īo engranaje de un gran sistema, quiz√°s no perfecto, pero al menos aceptable. Una pieza imprevisible, que pon√≠a a los pies de la comisar√≠a maleantes atados junto a un mont√≥n de pruebas.
Mi gilipollez muri√≥ el d√≠a en que atrap√© a ese violador y asesino de ni√Īos por segunda vez. ¬ŅC√≥mo era posible que estuviera libre?
Nunca más. Me juré a mi mismo. Nunca más victimas inocentes por mi debilidad. No me importa su edad, poder o dinero. Cada violador o asesino que atrapo recibe una inyección letal.
No soy la justicia, pero intento paliar su inexistencia.

Silvia Favaro El letrero lucía orgulloso en la pared.
¬ŅTienes alergia a los c√≠tricos y tu mujer puso demasiado jugo de naranja en la tarta?
¬ŅEl humo que sale del horno, es tu carpeta de presentaci√≥n para la reuni√≥n de ma√Īana?
¬ŅHas perdido tu llave y no quiere abrirte la puerta?
¬ŅEncontraste tu pantal√≥n preferido, todo abollado en el ba√Īo?
Para su cumple no le regales flores, obséquiale una demanda.
En Justos S.A. somos especialistas en separaciones:
Sin agresiones, de mutuo acuerdo.
Infidelidades, incomunicaciones, Aburrimiento.
También contamos con profesionales psicoanalistas, para una mejor eficacia.
Este mes cumplimos veinticinco a√Īos, para celebrarlo aceptamos dos demandas al precio de una.
Si llamas en las próximas dos horas, regalamos antidepresivos.
Justos S.A. Nadie har√° mejor justicia.

Verónica Lorite Madeleine inspiró profundo hasta que su pecho se quejó de la presión. Estaba nerviosa. Demasiado. ¡Ella solo quería ser feliz, pero el destino se volvió cruel!
Sus manos temblaban. Apret√≥ m√°s fuerte a√ļn sus dedos para que aquel bate dejara de moverse¬†de aquella forma vergonzosa, no quer√≠a que Jaime considerara por un momento que no lo iba a poder hacerlo.
Tom√≥ una √ļltima inspiraci√≥n y se adentr√≥ en el garito.
Estaban consumiendo, como siempre.
Había cinco chicos allí, tirados alrededor en lo que parecían viejos colchones y ropa, con sus cerebros demasiado ocupados para responder al paso decidido de la joven.
Jaime no lo vio venir. Un golpe seco. En la cabeza.
Su cuerpo quedó tendido en el suelo, sangrando.
Sus ojos apenas podían aferrarse a la vida.
‚ÄĒ ¬°Nunca m√°s lo har√°s! ¬°Nunca!‚ÄĒ escupi√≥ las palabras que ten√≠a meses atoradas en la garganta antes de romper a llorar.
Madeleine sali√≥ del local, su cuerpo temblaba pero se sent√≠a fuerte. Le hab√≠an da√Īado para siempre, ya nunca ser√≠a la misma. Pero aquel desgraciado no volver√≠a a tocar a ninguna otra mujer.

Maria Jose Bravo Mo√Īino¬†Su mirada reflejaba la aversi√≥n que sent√≠a hacia m√≠ cada vez que nos cruzamos en su casa.
Todavía no comprendo a esas personas, esas que se esfuerzan en pisotearnos o compararnos con otras personas que no son de su agrado.
Si estoy en el mundo es por¬†alg√ļn motivo, para algunos, bueno, pero otros s√≥lo me consideran inferior. Me gano mi alimento de la mejor manera que puedo hacerlo; nadie me da cobijo, paso muchas noches a la intemperie.
Se hará justicia cuando vosotros os sintáis solos, agobiados con problemas que pueden solucionarse; yo moriré luchando.
‚Äú Testimonios de una cucaracha”.

Carmen Fernández Rocha No pensaba contarlo nunca, pero este aroma a bizcocho horneándose que inunda mi cocina, me dice que es el momento de liberarme ya del secreto mejor guardado de mi recetario. Os prometo que sólo lo hice una vez. Y se me ocurrió para agasajar al perfecto idiota de mi jefe. (No es un insulto. Es una simple, y justa, descripción).
El √ļltimo s√°bado de septiembre nos invit√≥ a todos los empleados a una barbacoa en su casa. Un encuentro de esos que ahora est√°n de moda, para confraternizar y todas esas vainas in√ļtiles, y que son una excusa para emborracharnos y que soltemos por la boca lo que no est√° escrito.
Quise agradecerle que no me permita abandonar mi puesto, sin su permiso, ni para ir al ba√Īo. Como os lo cuento. Ni hablar de salir a tomar un caf√© a media ma√Īana. ‚ÄúTermina ese informe, ya te traigo yo un caf√© ahora‚ÄĚ. (Muy amable. No vaya a ser que pierda un minuto y arruine la productividad del mes)
‚ÄúAhora‚ÄĚ, es cuando a √©l le venga en gana. Y no os cre√°is que aunque tarde, aparece con uno de esos ricos caf√©s de la cafeter√≠a de enfrente. No. El muy‚Ķ (¬ŅSe permiten decir tacos aqu√≠?) Viene con uno de esos vasos de pl√°stico, a medio llenar de un l√≠quido horrendo, que las autoridades sanitarias consienten que se denomine ¬Ņcaf√©? (Y que me hace correr al ba√Īo durante el resto de la ma√Īana ¬°Eso s√≠ que arruina la productividad!)
Por suerte mi queridísimo jefe, además de rata, también es un perfecto glotón. (¡Y yo la reina de los bizcochos!) Así que me presenté en su casa con un oloroso bizcocho de calabaza con chocolate. Lo dejé en su nevera; todo entero para él solito ¡Me salió redondo! Bueno, quizás me excedí con el laxante, pero ahora eso ya no tiene importancia.

Luis Leonardi¬†Nunca entend√≠ muy bien eso del karma. Buscando en internet encontr√© definiciones que derivaban de diversas religiones y razon√© que en eso no quer√≠a entrar. Pero otro enunciado llam√≥ mi atenci√≥n: el karma se interpreta como una ¬ęley¬Ľ c√≥smica de retribuci√≥n, o de causa y efecto. Esa me gust√≥. ¬ęJusticia divina¬Ľ, pens√©, pero que tonto fui. Todo empez√≥ cuando me hicieron ‚Äúalgo‚ÄĚ que no me gust√≥, es decir que‚Ķ me vengu√© y sonre√≠ pensando ‚Äúeso es el karma‚ÄĚ. Lo peor es que luego el karma volvi√≥ a m√≠. La clave de todo puede ser redundante si se quiere, bueno, eso lo veo ahora despu√©s de ‚Äúmeter la pata‚ÄĚ hasta lo indecible. Sin m√°s rodeo les cuento:
Theo era mi amigo, en realidad se llama Theobaldo, vaya nombre y s√≠ ‚Äúera‚ÄĚ mi amigo. ¬ŅPor qu√©?, se tir√≥ a mi novia. ¬ŅQu√© hice?, me tir√© a la suya. ¬ęAhora ver√°s lo que se siente¬Ľ, pens√©. Y as√≠ empez√≥ la ronda impensada (de mi parte) del karma. Mi novia se entreg√≥ a sus encantos, su novia rechaz√≥ mi acometida y ya no me habla, √©l me parti√≥ la nariz, los tres viven juntos y yo aqu√≠ bebiendo mi octava cerveza mientras escribo esto. Conclusi√≥n: ¬°¬°El karma es una mierda!! y la justicia divina no existe.

 


Para seleccionar estos textos, desde Portaldelescritor siempre tenemos en cuenta diferentes aspectos: que cumplan el reto, la calidad literaria, la originalidad, la redacción (no aceptamos textos con varias faltas de ortografía) y además siempre intentamos -en la medida de lo posible- incluir participantes diferentes y no repetir muchas veces a los mismos autores.

Un abrazo a todos/as y a seguir escribiendo.